Territorio, cuerpo y palabra: una síntesis viva del seminario
“Generar grietas en el cemento de Pucón para que vuelvan a florecer la planta, el árbol, el canelo”
Salvador, psicólogo mapuche, añadió una dimensión ontológica: “La espiritualidad, el territorio y la salud están interconectados”. Relató cómo el Ngen, fuerza espiritual del territorio, está en conflicto con las industrias extractivas, lo que plantea una tensión entre ontologías indígenas y paradigmas neoliberales. Denunció que la colonización no solo ocupó territorios físicos, sino también espirituales: “La colonialidad se ha manifestado en la extirpación de las creencias indígenas”.
Edwin Agudelo, desde la selva amazónica, cerró el seminario con una palabra ritual y encarnada. Dijo: “El tiempo también está vivo… el pasado está adelante”. Su testimonio sobre el uso del tabaco y el yopo como mediadores con el mundo espiritual, y la historia del abuelo Mazuldani que enseña a morir, reencantan la palabra como medicina. “Sanamos con la palabra hecha canto; nuestros cantos son la forma concreta en que reunimos la fuerza inmaterial de lo invisible”.
Crítica al Tiempo Lineal y Propuestas para una Rearticulación Radical desde el Sentir-Pensar la Tierra
El eje que articula esta polifonía es la geopoética entendida no solo como una categoría conceptual, sino como práctica viva, espiritual y política. Desde el walme mapuche al wahi amazónico, se abre una vía para “geoemocionarnos” y “geopensarnos”. Así, el seminario no solo compartió conocimiento, sino que habilitó un espacio ritual para recordar que todo saber verdadero nace del corazón, se pronuncia con ternura, y se anuda al territorio.

